La obsesión del arte con el personaje del sociópata Vol.1: «Subsuelo»

«Subsuelo» un thriller psicológico que nos lleva más allá de la novela negra, que nos sumerge en un mundo perverso y cotidiano a la vez.

Words by...

«No fue la noche. Ni el verano ni el hielo. Ni los altos árboles que todo lo ven. No. No fue nada de eso. Bajo el cielo azul oscuro del valle, las cosas son un poco mágicas para los que vienen de la ciudad. O tal vez haya sido todo. La noche, el verano, la magia que siempre oculta un descuido, y la chica morena con su bikini de colorines…» Marcelo Luján.

Los sociópatas son los depredadores de nuestra sociedad, y aún así algo en ellos nos incita a saber más, a acercarnos desde el arte, y los artistas a través del tiempo han creado personajes consagrados como Hannibal Lecter, Hans Beckert de M el vampiro de Düseldorf, Dexter… 

Fritz Lang - M le Maudit (1931)
M, 1931

¿Por qué nos atrae tanto este ser perverso?

Quizá se cuela entre nosotros sin que nos demos cuenta, queremos saber qué hacen, el porqué, y nunca nos sentimos satisfechos con una sola respuesta. Observamos sus acciones desde el lugar del espectador y con cierto morbo leemos, vemos, estudiamos lo que hacen sintiéndonos seguros porque creemos no ser eso, nos gusta pensar que se encuentra  solo en  libros,  películas y  series. 

Sabemos que existen, y en algún lugar oscuro de nuestra mente quizá nos identifiquemos con ellos, a sabiendas de que jamás nos atreveríamos a realizar esos actos atroces que ellos hacen. Nos escondemos de nuestra mente más primitiva detrás de estos personajes que no tienen consciencia, que no saben de consecuencias y cuyos sentimientos no se encuentran a flor de piel. 

Pero a veces se nos olvida que están entre nosotros, donde menos lo esperamos, en los lugares en los que pensamos nunca existirán. En nuestra casa. 

Es lo que logra hacer Marcelo Luján con «Subsuelo» un thriller psicológico que nos lleva más allá de la novela negra, dejando atrás los detectives y los policías y solamente jugando con el lector, sumergiéndose en ese mundo perverso y a la vez, tan cotidiano. 

Luján, habla de pantanos, y del bosque que engulle, de sapos asesinados, de carreteras que llevan a la ciudad, a Madrid, en específico. Habla de secretos entre dos mellizos, secretos que quizá no pertenecen a los diecisiete años.  Nos inmersa en un mundo, que dentro de su propio caos, tiene una sincronía y una jerarquía inamovibles. 

Eso es esta obra, una sinergia que nos entreteje con ella, llevándonos minuto a minuto a un universo tan real que nos saca uno que otro escalofrío. 

Marcelo Luján es un escritor argentino viviendo en Madrid, en donde los veranos son tan calurosos que no puedes caminar más de tres metros sin estar ya empapado en sudor. 

Luján se inspira en una parcela a las afueras de la ciudad, y sitúa a la familia de Eva y Fabián (los mellizos) donde suelen pasar los veranos como muchas familias madrileñas, que huyendo un poco del calor del asfalto, se resguardan en sus casas de valle, en donde los abedules, lagos y piscinas los albergan un poco del sol. 

Un accidente, que desata una ola de acontecimientos atroces que marcarán a dos familias para toda la vida. El accidente revela al sociópata que chantajea a la sumisa y una muerte. Abuso sexual, incesto, mentiras, engaños. Todo esto guarda esta maravillosa novela que nos lleva de la mano a cada segundo por la belleza de sus letras. Un texto severo, que nos duele y nos asquea, manejado con un lenguaje casi poético. Y tiempos verbales tan cambiantes que es casi imposible parar de leer. 

Luján logra no solo cautivar al lector de novela negra, sino a cualquier persona a la que le gusten las emociones fuertes. 

El sociópata trabaja de una manera exquisita, en la que nos eriza  las fibras del cuerpo tan solo de pensar ¿Cómo se ha colado ese sociópata en esa casa?

«En cada una de esas vueltas completas que dio el pequeño coche de tres puertas… fue despidiendo más cosas. Como si las escupiera. … por alguna razón relacionada con el azar, después de dar todas esas vueltas y escupir todas esas cosas, quedó con las ruedas sobre la hierba, con el morro encajado en la misma cuneta que el camión de pollos, a casi doscientos metros del cruce.

No fue la noche.

Ni el verano ni el hielo.

O tal vez haya sido todo.»

Share on: Twitter | Facebook

Related Articles

Nippon América 日本アメリカ

Preguntas random y una alianza con Google México, son las buenas noticias de hoy. Conoce más sobre los fotógrafos detrás de Nippon América 日本アメリカ.

El crochet como arte

Conoce a Vanessa Freitag, la artista brasileña que desarrolla la técnica del crochet como arte y usa un discurso emocional a través del lenguaje textil.

La fotógrafa mexicana que ha tomado las calles de N.Y.

Jordana Bermúdez, la fotógrafa que busca la equidad de género y romper con los roles tradicionales que encapsulan a mujeres y a personas no binarias.

Las mejores películas de A24

A24 y su consistencia incesante para volarnos los sesos con cada una de sus producciones y demostrarnos el gran potencial del cine independiente.

Search...

Pop my brain out...