La cara del fast fashion que no analizas al comprar

El terror del fast fashion que muchas veces no queremos ver, una industria llena de violaciones a los derechos humanos. Pero… ¿Y qué alternativas tenemos?

Words by...

¿Te has preguntado de dónde viene la ropa que compramos?, ¿Por qué manos ha tenido que pasar y bajo qué condiciones? Durante mi época de preparatoria era la típica shopaholic que compraba por comprar sin analizar si realmente necesitaba lo que estaba comprando. Tenía un consumismo atroz y al pasar los años me di cuenta que no solo afectaba mi cartera sino, también estaba contribuyendo a la explotación de los trabajadores dentro de la industria. 

Seguramente, en algún momento de tu vida has comprado en el gran imperio de marcas como Inditex (Zara, Pull & Bear, Mango, Lefties, Bershka, Stradivarius, Oysho y Uterqüe), Shein, ASOS, H&M, etc. ¿Qué tienen estas marcas en común? Estamos hablando de que todas las marcas mencionadas son fast fashion. La moda rápida se caracteriza por crear ropa desechable con aproximadamente 6 colecciones al año, ahora analicemos… ¿Cuántas tiendas en el mundo existen de todas estas marcas?, ¿Cuántas prendas se producirán al año para darse abasto? Pareciera interminable la producción que requieren estos grandes emporios y aquí es donde entra la problemática de explotación. 

El 90% de las personas que trabajan como costurerx son mujeres y niñes menores de 15 años y no basta decir que tienen que pasar por condiciones deplorables.

La explotación

Desafortunadamente, donde las grandes industrias llevan a cabo su producción son principalmente en países donde las oportunidades laborales son casi nulas y se vive en pobreza extrema. De acuerdo con Bloomberg, en Bangladesh el salario mínimo de trabajadores en la industria está por debajo de las necesidades de las trabajadoras y muy lejano a ser óptimo para tener una vida digna; los explotadores cuentan con diversas denuncias debido a las jornadas laborales de más de 12 horas diarias sin descanso y por si fuera poco, amenazan a los empleados con despidos injustificados. Según The Freedom Fund, tras realizar un estudio en el 2018 al sur de la India, concluyeron que el 80% de los trabajadores en la producción de algodón son mujeres y en un 55% son menores de edad, de igual manera los trabajadores son remunerados con el salario mínimo, con 10 horas de trabajo diarias sin descanso. Esta no es la única problemática, ya que las jóvenes y niñas que trabajan para estas empresas se enfrentan a recibir abuso sexual, físico y verbal por sus superiores. 

Con toda esta información tan abrumante quiero que te hagas esta pregunta… ¿Al consumir en dichas marcas estamos contribuyendo a la explotación? 

La moda rápida es un mercado que difícilmente va a desaparecer, ya que genera un alto porcentaje en ventas gracias a su bajo costo y a pesar de su dudosa calidad. Y yo sé… Estarás pensando “no cuento con el suficiente capital para comprar en marcas de alta gama” y es que la explotación también existe en las marcas de lujo, pero a niveles relativamente bajos. Al comprarle a estas marcas de fast fashion estamos contribuyendo a que estas industrias sigan existiendo y sin cambios en sus condiciones laborales. 

Imagina esta utopía, no hay consumo alguno de dichas marcas y se termina el imperio de la moda rápida. Los trabajadores por su parte tendrían que recibir el apoyo de organizaciones para ser contratados con bajo normatividades que respeten sus derechos, para garantizarles una vida digna y sin esclavitud. También, sé que el hecho de derrocar a estas grandes marcas pareciera imposible, pero como egresada de la carrera de diseño de moda te puedo asegurar que donde no hay consumo, se termina la industria. Necesitamos empezar a priorizar y visibilizar la problemática del trabajo justo en la industria de la moda y verlo desde una visión humanista para dejar de apoyar comercios que no le interesan los derechos humanos.

Las alternativas de consumo

Existen diversas alternativas para generar cambios en nuestro hábitos de consumo e ir generando pequeños pasos para que no exista ni una persona más explotada por la industria.

1. Cuestiona de dónde viene la prenda que estás comprando, por qué manos tuvo que pasar para llegar a las tuyas.

2. Compra marcas locales, emergentes y conscientes de estas problemáticas. Infórmate al momento de consumir en dicho negocio sobre sus procesos de producción, si son masivos o slow fashion. No tengas miedo al preguntar sobre ello.

3. Habla de este tema y plantea otras alternativas para hacer en conjunto con más personas que quieran sumarse a terminar con la explotación laboral en la moda.

4. Consume en bazares, alrededor de todo nuestro país ya existen muchos bazares en donde podrás encontrar todo tipo de productos a diversos precios y con opciones de trueque. Seguro ahí encontrarás piezas únicas y vintage con mayor calidad que en las marcas de fast fashion.

5. No es necesario gastar muchísimo dinero para tener algo nuevo que ponerte. Sumérgete en plataformas como Pinterest y busca un tutorial de como modificar esa prenda que tienes guardada desde hace años y crea algo nuevo con ella. ¡No se te olvide pasar el tip para inspirarnos a hacer nuestras propias creaciones!

6. Trueques con tus amigxs, esto es algo que llevo haciendo desde hace un año y me parece una alternativa increíble. Haz un grupo de Whatsapp con amigxs que se quieran unir, comparte aquellas prendas que no te convencen y cámbialas por algo más. Seguro hay algo en el guardarropa de tu amigx que podría gustarte.

7. Baja el consumo, si realmente consideras que no quieres dejar de consumir estas marcas, puedes bajar el consumo en ellas. Si antes comprabas siete prendas, ahora se consciente y solamente compra las que realmente necesites. Un tip es visualizarte con la prenda en más de tres conjuntos diferentes y también sentir la calidad de la prenda, si no es algo que te vaya a durar más de seis meses y tampoco puedes variar tus looks con ella…. ¿En realidad deberías comprarla? Muchas veces es mejor optar por calidad y no cantidad. 

Es necesario tener este tema presente, tener empatía y respeto por lxs trabajadorxs, recordando siempre las condiciones deplorables que sufren para que la ropa llegue a tus manos.  Llevemos un mensaje de ética consciente por los derechos humanos hasta en lo que llevamos puesto. 

Share on: Twitter | Facebook

Related Articles

La marca que hace arte con streetwear

JAHNKOY, la marca que combina la artesanía y el streetwear, haciendo una reactivación del patrimonio cultural Afro Occidental.

Nuestrx musx en estándares de belleza

Coral Veronica Mae Johnson, artistx afropunk que ha destacado por redefinir la manera en la que pensamos la belleza y no pedir disculpas por ello.

¿Lo “absurdo” de la moda puede considerarse arte?

¿Por qué las pasarelas están llenas de ropa que no podemos usar en nuestro cotidiano?, ¿Acaso es un discurso o simplemente es arte en su máxima expresión?

Conoce a Harris Reed

Harris Reed, un diseñador que ha apostado por desarrollar la belleza en la identidad de género fluido y la liberación para llegar a la autenticidad.

Search...

Pop my brain out...