La crisis de la masculinidad

Hablemos de los ideales masculinos, la opresión del género, el concepto social y la toxicidad de estar atado al ideal rígido de la masculinidad.

Words by...

“Sé invulnerable, no muestres rasgos de debilidad, mostrar emociones te hace débil, ser considerado cobarde es una desdicha.”

Todas estas voces, corren de alguna forma u otra a través de ti cuando tienes el rol de lo “masculino” establecido por la sociedad, y ya sea que hayan sido implantadas o aprendidas, de igual manera, son tóxicas, porque reprimen aspectos de tu personalidad y la represión misma puede causar una neurosis cuyo resultado, en su máximo grado de impacto negativo social, podría ser homicidio o suicidio.

Suena muy grave, ¿no? En realidad sí lo es. La represión y manutención de usar una máscara para palidecer o engrandecer aspectos masculinos es pesado y nada sano. 

Pero sabes, lo más extraño de todos es que, a pesar de que exista una consciencia más elevada de la necesidad que tenemos los hombres de expresarnos, aún existe una resistencia social al ver que un hombre se vulnerabiliza. Me ha tocado vivirlo y creo que eso es lo que me ha impulsado a escribir esto.  

Artista: Joan Cornellà

El concepto de la masculinidad 

Hay algo que podría ser evidente para personas que saben de este tema y es que el concepto de masculinidad varía histórica y culturalmente.

La pregunta natural que surge es: ¿Entonces la masculinidad tóxica es universal?

La respuesta que doy es que sí. Creo que una masculinidad tóxica es cuando los mismos rasgos, que cualquier cultura llegasen a considerar como masculinos, se llevan al extremo.

Algunos de los rasgos convencionalmente considerados masculinos incluyen: la valentía, la independencia y la asertividad. ​ También se consideran la fuerza muscular e intelectual, la virilidad, la ambición, el dominio de habilidades, el estoicismo, la agresividad, la competitividad, la seguridad, la auto-represión de la afectividad​ y el ejercicio de la violencia como rasgos de masculinidad.

Las valoraciones de estas características y sus aplicaciones específicas varían según la ubicación y el contexto. Creo que, en sí, cada uno de estos rasgos, puesto en un contexto adecuado tienen una función social, el problema es cuando no tienen fundamentos internos reales en la vida individual y se imponen como conductas a seguir en contextos inapropiados que pueden llegar a deteriorar la salud mental del individuo.

El origen de la toxicidad en la cultura

Invulnerabilidad… Tan simple y tan tóxico. 

¿En qué momento crecimos creyendo que íbamos a dejar de ser vulnerables a la vida ocultando nuestras emociones? ¿Quién nos hizo creer que siendo hombres, expresarnos es un acto de debilidad? ¿Quién nos implantó la idea de que mostrarnos superiores con actos denigrantes para los demás es grandeza? o ¿En qué momento se torció la idea de la masculinidad a eso?

Artista: Joan Cornellà

La cultura lo ha hecho, más específicamente en México, el machismo, que es una forma de masculinidad tóxica tuvo su origen con la era de oro del cine mexicano. Tin-Tan y Pedro Infante son parte de los protagonistas de este giro retorcido por la sociedad machista en la que vivimos hoy. 

Pero eso no es todo. Hollywood también ha ayudado. Si vemos el arte como la forma de expresión que tiene una cultura, como un acto subliminalmente impositivo, yo solo he podido detectar dos películas que le sirven a los hombres como un medio de catarsis para la experiencia misma que implica ser hombre: El Club de la Pelea y La Sociedad de los Poetas Muertos. 

Mi favorita, sinceramente, es El Club de la Pelea, creo que es una película que expresa adecuadamente sentimientos que los hombres tenemos globalmente, o por lo menos de eso me he percatado en conversaciones con diferentes personas. La película depicta bien la transición de un ser super-consumista y masculinizado, a un ser que en un intento por comprender bien de donde viene su vacío existencial expresado en forma de insomnio. Posteriormente se ve obligado a unirse a grupos de ayuda para poder expresar sus emociones y eventualmente crea una identidad que lo orilla a crear un club en el que los hombres pueden expresar abiertamente la agresión que tienen dentro. 

Y creo que esta película retrata bien el viaje que tiene que hacer lo masculino para poder eventualmente crear una armonía y unión con lo femenino, matando su Ego hipermasculinizado al final. Como en la película, lo que nos lleva al siguiente punto.

Como sanar la idea de lo masculino

La masculinidad se vuelve tóxica cuando el ideal de quienes somos se enfrenta con quien realmente somos, es decir, si se supone que un hombre debe ser extremadamente inexpresivo y no emocional, un individuo podría sentir culpa al analizarse y ver que en su interior existe esta necesidad de expresarse y una fuerte sensibilidad.

Lo peor es que la represión crea una especie de resentimiento hacia la cultura y el individuo vive con un malestar constante por sentir que quien es por dentro está mal y esto crece debido al miedo de mostrar quienes realmente somos, porque dentro de nosotros sabemos que no estamos alineados con el ideal masculino por completo. Pero Psst… Te cuento un secreto: nadie lo está, los ideales tienen una función opresora generalmente.

Cuando usamos máscaras, usualmente hallamos nuestro valor sujeto a la proyección de la misma, más allá de quienes somos realmente. Como ejemplo, si alguien presume constantemente de algo, podríamos cuestionarnos si eso que presume, cree que le suma a su valor como persona. 

Pero lo que cabe cuestionarnos, es ¿Por qué atamos ciertos ideales a nuestro valor como personas? En realidad nuestro valor existe por el simple hecho de ser nosotres y lograr o no esos ideales, muchas veces puede presionarnos lo suficiente hasta llegar al grado de auto sabotearnos. 

Creo que la masculinidad es buena tenerla como un ideal, cuando se trata de los aspectos adecuados a contextos donde su expresión es asertiva y toma en consideración las emociones de los demás y las propias. Pero puede que te preguntes, ¿cómo hacer el trabajo interno para hacer las paces con la masculinidad idealizada? Después de ver varios TedTalks al respecto, rescaté estos tres puntos:

  1. Practica la autenticidad rigurosa. (Sobre lo que piensas y sientes)
  2. Ríndete ante el resultado. (De esta autenticidad)
  3. Haz el trabajo incómodo.

Si de entrada te resulta difícil manejar las 3 máximas, intenta  acercarte a algún amigo o persona en quien confíes y expresa honestamente cómo te sientes con el peso de la máscara de invulnerabilidad sobre alguna cosa en particular. Trata de ser lo más honesto al respecto, si sientes ganas de llorar, hazlo. Posteriormente, si tienes la oportunidad y el deseo de hacerlo, busca ayuda profesional o maneras de trabajar internamente.

No cargues con ideales, admíralos y no dejes que te corroan.

Ámate tal cual eres y acuérdate que cada día es una nueva oportunidad para mejorar, si no funciona a la primera, no te desanimes es normal, solo no pierdas motivación en el proceso.

Artista: Joan Cornellà
Share on: Twitter | Facebook

Related Articles

Chloe Ting made me do it… ¿O fue el encierro?

Me tomó un lockdown y una panza chelera para intentar el #ChloeTingChallenge y ahora soy más devota a la youtuber que un cristiano a la religión.

¿Peso o talla? Body positive

El miedo de no cumplir con los estándares de belleza impuestos por la sociedad y que nos han ido pasando de generación en generación.

Lo bueno, lo malo y lo feo del ayuno intermitente

Te cuento sobre mi experiencia: desde mi research, hasta las beneficios que obtuve después de intentarlo, todo para que saques tus propias conclusiones.

Opciones world friendly para tu menstruación

¿Estás en tu periodo? Pierde el tabú y aprende a gozar de tu menstruación con alternativas sustentables que cuidarán de tu cuerpo y del planeta.

Search...

Pop my brain out...